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Qué son los gastos fijos y variables en un negocio pequeño y cómo usarlos en tu negocio

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Martin Gaviria

Director de Growth

July 8, 2026

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Saber cuánto gastas en total no es suficiente. Lo que importa es entender qué parte de ese gasto cambia según cuánto vendes y qué parte te la cobran aunque no vendas nada.

Esa distinción no es solo académica: es la que te permite calcular cuánto necesitas vender para no perder dinero, decidir si puedes bajar un precio sin sacrificar rentabilidad y detectar qué gastos se están saliendo de control antes de que afecten la caja.

En esta guía encontrarás cómo clasificar cada gasto de tu negocio, qué hacer con esa clasificación y cómo usarla para tomar mejores decisiones mes a mes.

Cómo identificar cada tipo de gasto

Los gastos fijos son los que pagas todos los meses aunque no hayas vendido nada. Los variables cambian directamente según cuánto produces o vendes. La diferencia no está en el monto sino en cómo se comportan.

Gastos fijos típicos de un negocio pequeño en México:

  • Renta del local
  • Salarios de empleados fijos
  • Servicio de internet
  • Seguro del negocio o del local
  • Cuota del contador o del software de gestión
  • Cuota de préstamo si tienes financiamiento

Gastos variables típicos:

  • Costo de la mercancía que compraste para vender
  • Comisiones por ventas si tienes vendedores
  • Gas y electricidad cuando su consumo depende del volumen de producción
  • Empaques y materiales de presentación que se usan por unidad vendida
  • Fletes de entrega por pedido

Hay gastos que parecen fijos pero en realidad son semivariables: la luz eléctrica tiene una cuota fija base pero sube si produces más.

El gas en una panadería sube en temporada alta. El agua en una lavandería aumenta con el número de lavadas. 

Para clasificarlos correctamente, observa durante dos o tres meses si el monto cambia cuando el volumen de ventas cambia. Si sube y baja con las ventas, es variable aunque no sea perfectamente proporcional.

En Treinta puedes registrar cada gasto con su categoría desde el celular, lo que facilita la clasificación y el análisis mensual sin necesidad de cuadernos. ¿Ya usas Treinta? Descarga la app y empieza a registrar y clasificar tus gastos hoy.

Cómo usar esta clasificación para calcular el punto de equilibrio

La razón más práctica de separar gastos fijos de variables es poder calcular cuánto necesitas vender para no perder dinero, que es exactamente lo que el punto de equilibrio te dice.

La fórmula es directa: el punto de equilibrio en pesos es igual a los costos fijos totales del mes divididos entre el margen de contribución. El margen de contribución es el porcentaje que queda de cada peso vendido después de descontar los costos variables.

Ejemplo con una tienda de abarrotes: costos fijos mensuales de 13,500 pesos (renta 8,000, salario de ayudante 4,000, internet 500, contador 1,000).

Los costos variables representan el 72% de las ventas (mercancía, empaques, fletes). El margen de contribución es 28% (100% menos 72%).

Punto de equilibrio = 13,500 dividido entre 0.28 = 48,214 pesos en ventas mensuales. Por debajo de esa cifra, el negocio pierde dinero. Por encima, empieza a generar utilidad.

Cada peso adicional sobre ese umbral deja 28 centavos de ganancia neta.

Con el mismo ejemplo, si los costos fijos bajan 1,000 pesos (por ejemplo, negociando la renta), el punto de equilibrio cae a 44,643 pesos. Esa reducción de 3,571 pesos en el umbral mínimo de ventas es el beneficio concreto de controlar un solo gasto fijo. 

Para profundizar en este cálculo aplicado a distintos tipos de negocio, el blog de Treinta sobre qué es el punto de equilibrio y cómo calcularlo tiene los pasos completos con más ejemplos.

Estrategias para controlar cada tipo de gasto

Los gastos fijos y variables requieren estrategias distintas porque se comportan de forma distinta.

Para los gastos fijos, la palanca principal es la negociación o la eliminación. La renta se puede renegociar cuando el contrato vence o cuando el mercado local de locales comerciales cambia.

Los seguros se pueden comparar entre proveedores cada año. Los servicios como internet o software se pueden revisar si realmente se usan al nivel que se paga. 

Una revisión anual de cada gasto fijo con la pregunta "¿se puede reducir sin afectar la operación?" puede liberar entre 1,000 y 3,000 pesos mensuales en un negocio pequeño.

Para los gastos variables, la palanca es la eficiencia. Negociar mejor precio con proveedores comprando más volumen reduce el costo variable por unidad.

Reducir la merma con mejor rotación de inventario baja el porcentaje de costo variable sobre ventas. Optimizar las rutas de entrega si haces domicilios reduce el gasto en gasolina por pedido.

Hay una trampa frecuente con los gastos variables: creer que porque "solo suben cuando vendo más" no es necesario controlarlos.

Un negocio que tiene costos variables del 80% de las ventas solo retiene 20 centavos de cada peso que entra, y con ese margen cualquier mes flojo o cualquier gasto fijo imprevisto pone el negocio en rojo. 

El objetivo es reducir los costos variables sin reducir la calidad o el servicio, para que el margen de contribución sea suficientemente alto para absorber los costos fijos con margen restante.

Para entender cómo el margen de contribución se conecta con la rentabilidad real del negocio, el blog de Treinta sobre cómo calcular el margen bruto de tu tienda y sobre cómo calcular la utilidad neta real tienen la relación entre ambos conceptos explicada con ejemplos.

La rutina mensual que mantiene los gastos bajo control

Clasificar los gastos una vez no es suficiente. Los gastos cambian, los proveedores suben precios y los hábitos de compra se modifican. La rutina mensual es lo que convierte esa clasificación en una herramienta viva.

Al cierre de cada mes, antes de iniciar el siguiente, dedica 20 minutos a revisar tres cosas:

  • Compara los costos fijos reales contra los del mes anterior. Si alguno subió sin que hayas tomado una decisión consciente (renta, internet, algún servicio), investiga por qué y evalúa si hay alternativa
  • Calcula el porcentaje de costos variables sobre ventas y compáralo con el mes anterior. Si subió, revisa si fue por aumento de proveedores, mayor merma o cambio en el mix de productos
  • Verifica si vendiste por encima o por debajo del punto de equilibrio del mes. Si estuviste por debajo, identifica qué cambio (en ventas o en gastos) te llevaría sobre ese umbral el próximo mes

Esa revisión de 20 minutos, hecha con los datos del registro del mes, convierte los números en decisiones concretas para el mes siguiente.

El registro de ventas y gastos de Treinta organiza automáticamente ingresos y egresos por categoría, facilitando esa revisión mensual sin tener que reconstruir información desde cuadernos o tickets sueltos.

Los reportes y estadísticas de Treinta muestran la evolución de gastos y ventas por periodo, haciendo visible si los costos variables están creciendo más rápido que las ventas, que es la señal más temprana de que el margen se está comprimiendo.

Conoce todas las funcionalidades disponibles en treinta.co/mx. Empieza hoy con la clasificación de tus gastos del mes actual. Descarga Treinta y registra cada gasto con su categoría desde el celular.

¿Tienes preguntas sobre cómo controlar los gastos de tu negocio? Contáctanos.

Preguntas frecuentes sobre qué son los gastos fijos y variables en un negocio pequeño y cómo usarlos en tu negocio

¿Qué hago con los gastos que no sé cómo clasificar?

Observa cómo se comportan durante dos o tres meses. Si el monto varía cuando tus ventas varían, es variable. Si se mantiene constante independientemente de cuánto vendas, es fijo. Para gastos mixtos, puedes dividirlos en una parte fija y una variable basándote en el patrón histórico.

¿Debo incluir los impuestos como gasto fijo o variable?

En el RESICO, el ISR se calcula sobre los ingresos cobrados, así que su comportamiento es variable: sube cuando vendes más y baja cuando vendes menos. El IVA que retienes para el SAT tampoco es un gasto tuyo, es dinero que cobras del cliente y le entregas al fisco.

¿Qué pasa si mis costos fijos son muy altos comparados con mis ventas?

Tu punto de equilibrio está muy elevado y cualquier mes flojo pone el negocio en riesgo. Prioriza reducir un gasto fijo aunque sea modestamente: negociar 500 pesos menos de renta o eliminar un servicio que no usas puede bajar el punto de equilibrio varios miles de pesos.

¿Puedo tener gastos fijos en cero?

Prácticamente no. Incluso un negocio que opera desde casa tiene gastos fijos mínimos como internet, electricidad base y el valor de tu propio tiempo. El objetivo no es eliminarlos sino mantenerlos al nivel mínimo necesario para operar bien.

¿Con qué frecuencia debo revisar y actualizar mi clasificación de gastos?

Una revisión mensual rápida y una revisión profunda cada trimestre funcionan bien para la mayoría de los negocios. Cuando hay cambios importantes (nuevo empleado, cambio de local, nuevo proveedor), actualiza la clasificación de inmediato para que el punto de equilibrio refleje la nueva realidad.

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